1068.

¿Qué es una nación? Lo que el nacionalista dice que es.

Anuncios

1064.

Aquellos que ganan su pan gracias al dinero extraído de sus conciudadanos o mediante  un producto generado por un monopolio no deberían tener derecho a la huelga. Hay que recordar obviedades. La huelga es un medio de presionar al titular de una empresa con  la pérdida de ingresos y permitiendo que la competencia ocupe en el mercado el puesto que deja vacante la falta de producción. En el caso de funcionarios, trabajadores públicos y empleados de monopolios, el titular no pierde nada salvo el honor, si es que eso existe ya. Los empleadores de los primeros no sienten ni frío ni calor en sus bolsillos, y los electores suelen tener la memoria frágil. Los últimos sólo causan un cierto retraso en el asentamiento de la columna en negro de la contabilidad. Quienes sufren las perjuicios engendrados por la huelga no tienen poder de decisión para satisfacer las reivindicaciones. Es como si la querella del vecino del 3ºA con el vecino del 3ºB se intentara solventar rompiéndole las cañerías al vecino del 2ºC. Por todos eso y con treinta y cinco años de retraso pides perdón a los contribuyentes por la única huelga que cometiste al poco de ingresar en el cuerpo de funcionarios. Como disculpa, por aquellos tiempos eras joven, inexperto y contaminado por el virus de la progrez. Nunca hubo otra en los veinte años de servicio.


1063.

Otra muestra más de la hegemonía de ese fenómeno llamado por algunos “marxismo cultural” (especie de agustinismo laico que promete la ciudad de Dios en este valle de lágrimas) es la creencia general en el poder taumatúrgico del estado. Como si el estado no fuera una turba de seres humanos (funcionarios y políticos) sometidos a las pasiones y díscolos aprendices de la racionalidad. Los ciudadanos desean disfrutar de vidas confortables, seguras, donde sus aspiraciones se vean colmadas, y depositan esos objetivos en el estado, esto es, en el intelecto de sus controladores. Luego, se quejan cuando comprueban que el estado y sus programadores son impotentes ante las innumerables y descontroladas asechanzas de la vida.  Mientras prosperan aquellos países donde los ciudadanos confían en sí mismos, no en sus señoritos, para lograr aquello que ansían, otros sólo combaten para sembrar más estado, o, lo que es más estúpido, crear uno nuevo.


1052.

Actuar en política es para los que nunca piensan en la muerte.


1051.

Nuestros refugiados son los de Venezuela, no los de Libia, Siria, Afganistán…


1045.

El estado del bienestar lo inventaron los alemanes en el siglo XIX y lo perfeccionaron los escandinavos. Nada que ver con el Mediterráneo.


1043.

La principal aportación del comunismo a la humanidad es haber desempolvado la monarquía absoluta hereditaria. Con todos sus aditamentos: el derecho divino de la Historia, su aristocracia y clero auxiliares y un despotismo criminalmente ilustrado.