1066.

En la lectura que ahora tienes entre manos, te encuentras con estas palabras que han estallado en tu alma, tan cansada de luchar contra tus hados. Y te disculpas si tu traducción no es respetuosa.

Und ich weiß keine höhere Form des Heroismus auf Erden als diese einzige, die nicht befleckt ist vom Blute und vom gemeinen Gieren nach Macht: der edelste Mut des Geistes ist immer ein Heldentum ohne Brutalität, nicht der sinnlose Widerstand, sondern die wehrlose Hingabe an die übermächtige und als heilig erkannte Notwendigkeit.

Y no conozco ninguna forma más elevada de heroísmo en la tierra que esa única que no está manchada de sangre y de la común avidez de poder. La más noble valentía del espíritu es siempre un heroísmo sin brutalidad; no la resistencia sin sentido, sino la rendida entrega a la todopoderosa y reconocidamente sagrada fatalidad.

Stefan Zweig, Der Kampf mit dem Dämon. Hölderlin, Kleist, Nietzsche, Cap. 6:  Mission des Dichters.

http://gutenberg.spiegel.de/buch/der-kampf-mit-dem-damon-6854/6

Stefan Zweig de nuevo, el gran humanista del siglo XX.

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1065.

Cada vez que alguien se lamenta por la desaparición del último hablante de una lengua, te acuerdas de que Babel fue una maldición.


1064.

Aquellos que ganan su pan gracias al dinero extraído de sus conciudadanos o mediante  un producto generado por un monopolio no deberían tener derecho a la huelga. Hay que recordar obviedades. La huelga es un medio de presionar al titular de una empresa con  la pérdida de ingresos y permitiendo que la competencia ocupe en el mercado el puesto que deja vacante la falta de producción. En el caso de funcionarios, trabajadores públicos y empleados de monopolios, el titular no pierde nada salvo el honor, si es que eso existe ya. Los empleadores de los primeros no sienten ni frío ni calor en sus bolsillos, y los electores suelen tener la memoria frágil. Los últimos sólo causan un cierto retraso en el asentamiento de la columna en negro de la contabilidad. Quienes sufren las perjuicios engendrados por la huelga no tienen poder de decisión para satisfacer las reivindicaciones. Es como si la querella del vecino del 3ºA con el vecino del 3ºB se intentara solventar rompiéndole las cañerías al vecino del 2ºC. Por todos eso y con treinta y cinco años de retraso pides perdón a los contribuyentes por la única huelga que cometiste al poco de ingresar en el cuerpo de funcionarios. Como disculpa, por aquellos tiempos eras joven, inexperto y contaminado por el virus de la progrez. Nunca hubo otra en los veinte años de servicio.