1096.

Como persona que ha dedicado su vida a las Humanidades, estás, en cierto modo, curado de espanto en lo concerniente a la naturaleza humana,  Con todo, no dejas de sentirte perplejo ante la necesidad que tus congéneres sufren de destruir lo que han construido. Está demostrado de sobra que nunca antes la humanidad ha vivido mejor. La supervivencia de los individuos es hoy mucho más factible y en condiciones inimaginables hace solo unos cuantos decenios. En Occidente, nuestros niveles de subsistencia muestran opulencia general y, sin embargo, brotan por doquier gentes que no hacen sino maquinar procedimientos para echar por tierra todo lo conseguido. Son, se te antoja, elucubraciones de gentes aburridas, ahora que no es preciso pelear mucho para sobrevivir. No otra cosa son las imbecilidades de los adalides de la corrección política, que están llegando a niveles de ridículo, si no fueran tan peligrosos. En tu España, donde después de siglo y medio matándonos, conseguimos por fin una estabilidad envidiable en todos los sentidos, a pesar de los defectos que todo lo humano padece, dilapidamos el tiempo destrozándonos, con una élite preocupada en debates estériles y perniciosos, en vez de concienciar a los españoles para que se preparen frente a los retos que el futuro plantea si queremos continuar con una forma de vida donde la lucha por lo esencial sea cosa del pasado. Aquí lo importante es la bandera que ondeas, no tu competencia profesional. Vendrán tiempos de llanto y crujir de dientes; no por guerras, sino por la miseria.

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1095.

El adanismo intelectual de la intelligentsia contemporánea denomina postverdad (o, en versión más fashion, fake news) a lo que ya desde antes de la batalla de Qadesh a manos de Ramsés II se ha llamado propaganda, una variedad más o menos mostrenca de la intoxicación informativa con la finalidad de obtener y afianzar el poder. En fin, nada diferente a lo que siempre has propugnado desde este blog, aquello de nihil noui sub sole. Y esto no es sino efecto del desprecio por las Humanidades de nuestros intelectuales postmodernos, tan postlistos, tan postinteligentes ellos…


1094.

Este pasado sábado, el suplemento cultural del periódico ABC publicaba una encuesta entre un nutrido grupo de escritores españoles. La pregunta que se les formulaba versaba sobre los libros que más les gustaban. El resultado fue la victoria de tres títulos: El Quijote, la Ilíada y la OdiseaAl terminar la lectura del artículo donde se recogían esos datos, me sentí tremendamente orgulloso al pensar lo afortunado que soy de poder acceder a los textos originales de esas tres obras fundamentales de la literatura universal.


1093.

A tenor de la rueda de prensa de nuestros Amados Líderes, te has visto obligado a corregir su primer comunicado conforme al lenguaje no sexista. Hemos pasado del doblete en el género gramatical al femenino universal. Para ser dócil con la corrección política hay que estar siempre en guardia para no ser condenado. En negrita van los añadidos y correcciones de ese comunicado conforme a las reglas que el neocomunismo exige y que la pareja no respeta, cabalgando de nuevo sus contradicciones con garbo y elegancia.

Hola a tod@s, compañeros y compañeras de Podemos.

Cuando decidimos implicarnos en la actividad política con un nivel de responsabilidad alto, asumimos que cada aspecto de nuestra vida, incluso muchos aspectos personales, estén sometidos al escrutinio público. Así que nos toca hablaros de lo que, por otro lado, es público.

Nos hemos comprado una casa en Galapagar a 40km de Madrid, y para pagarla tenemos a medias una hipoteca de 540.000 euros con Caja de Ingenieros que iremos pagando poco a poco durante 30 años. 48 horas después de firmar la hipoteca el 9 de mayo presentamos nueva declaración de bienes en el Congreso para mantenerla actualizada cumpliendo nuestro compromiso de transparencia.

Pagaremos al mes algo más de 800 euros cada una. Sabemos que muchas familias españolas, incluso con dos sueldos, no pueden permitirse una hipoteca así, y por eso entendemos que es tan importante defender salarios dignos para todos y todas. También basta ver los precios de la vivienda en Madrid para saber que elegir un sitio para construir un hogar no es una tarea sencilla para la mayoría de españoles y españolas, y por eso también decidimos buscar más cerca del campo. La realidad es que nuestros sueldos, que son públicos y que son decididos por la Asamblea Ciudadana de Podemos, nos han permitido emprender este proyecto.

Llevamos mucho tiempo buscando una casa en el campo donde poder avanzar en nuestros proyectos como familia, y en concreto para poder cuidar a nuestras hijas con algo de intimidad. En Galapagar además viven muchas amigas con los que nos gustaría que nuestras hijas pasen tiempo. Para nosotras es difícil no llamar la atención desde el momento en que pisamos la calle y nos gustaría que nuestras hijas puedan vivir su infancia de la forma más normal posible.

La entrada de la hipoteca y las reformas las hemos costeado con una parte de nuestros ahorros. Irene ha necesitado para ello pedir un préstamo a su padre. El padre de Irene ha trabajado toda su vida como mozo de mudanza y su madre es profesora de educación infantil. Las madres de Pablo han ganado más. Su padre es inspector de trabajo (jubilado) y su madre abogada laboralista (jubilada). Tenían buen sueldo, sobre todo su padre, y le dejarán una herencia que nos ayudará.

Nuestros ingresos, cuentas corrientes, propiedades así como los impuestos que pagamos están declarados al Congreso y en el portal de transparencia de Podemos; igual que los de todos los cargos públicos de Podemos.

Pablo además del sueldo de diputado una vez hecha la donación correspondiente, presenta Fort Apache y Otra Vuelta de Tuerka y recibe derechos de autor por los libros que ha escrito. Así lo declara en el portal del transparencia y al Congreso, que estableció la compatibilidad de su tarea como diputado con estas actividades. Hace dos semanas él tenía muchos ahorros; ahora muchos menos y una deuda de 30 años.

Pablo criticó hace 6 años a un ministro por comprarse un ático de 600.000 euros. Ambas pagaremos en 30 años, algo más de la mitad de esa cantidad cada una. Y lo pagaremos para comprar una casa en la que vivir, no con la que especular. Y en todo caso siempre hemos afirmado que a las ministras y a cualquier cargo público hay que criticarlas por sus políticas o eventualmente por su corrupción, no por gastarse su dinero en lo que quieran mientras lo hagan de forma honrada. Y eso aunque nosotras consideremos que los cargos públicos deberían tener sueldos más ajustados y nos lo apliquemos. En Podemos establecimos que nuestros cargos públicos deben cobrar 3 salarios mínimos. Nos parece que las representantes públicas deben tener buenos salarios, pero entendemos que deben ser más ajustados que los actuales y nos lo aplicamos a nosotras mismas.

Para nosotras es una suerte poder emprender este proyecto de vida y de familia, pero aún así tenemos la sensación de que con nosotras se hacen cosas que no se hacen con otras representantes públicas. Se han publicado fotos de nuestra casa, incluso de las habitaciones con los muebles de  las anteriores propietarias. Nos persiguen paparazze cuando vamos al hospital, a la notaria o a sacar a las perras y después venden sus fotos a Eduardo Inda. No deseamos que les ocurra lo mismo a otras líderes políticas ni a creadoras de opinión o propietarias de medios de comunicación. Creemos que cualquiera, por muy importante que sea su rol político, tiene derecho al menos a la intimidad de poder ir a una revisión ginecológica a un hospital público sin que le sigan y le hagan fotos. Pero asumimos que con nosotras  funcionan reglas diferentes que con las demás. Sabemos por qué es. También por eso queremos vivir más cerca del campo.

Sabemos que nos criticarán hagamos lo que hagamos. Nosotras seguiremos haciendo nuestro trabajo lo mejor que sabemos y construyendo un proyecto de vida que nos hace felices.

Seguimos. Abrazos

 


1092.

Una de las frases que siempre más ilustrativas te parecieron de la mentalidad neocomunista que informa el partido Podemos y satélites es aquella que dijo su Amado Líder Pablo Iglesias: “hay que cabalgar las contradicciones”. Es una manera de expresar aquello de que el fin justifica los medios y una declaración de desprecio a la democracia cuyo fundamento es precisamente el respeto a las formas. Una vez producida la contradicción y su monta, las extensiones se multiplican. Así, no importa que la pareja aspirante a ser el moderno matrimonio Ceauşescu se haya comprado un chalet de 600.000 € en una zona pija de Madrid, sino que a la hora de justificar su conducta produzca un documento tan poco respetuoso con el lenguaje no sexista. En negrita van los añadidos y correcciones de ese comunicado conforme a las reglas que el neocomunismo exige y que la pareja no respeta, cabalgando de nuevo sus contradicciones con garbo y elegancia.

Hola a tod@s, compañeros y compañeras de Podemos.

Cuando decidimos implicarnos en la actividad política con un nivel de responsabilidad alto, asumimos que cada aspecto de nuestra vida, incluso muchos aspectos personales, estén sometidos al escrutinio público. Así que nos toca hablaros de lo que, por otro lado, es público.

Nos hemos comprado una casa en Galapagar a 40km de Madrid, y para pagarla tenemos a medias una hipoteca de 540.000 euros con Caja de Ingenieros que iremos pagando poco a poco durante 30 años. 48 horas después de firmar la hipoteca el 9 de mayo presentamos nueva declaración de bienes en el Congreso para mantenerla actualizada cumpliendo nuestro compromiso de transparencia.

Pagaremos al mes algo más de 800 euros cada uno y cada una. Sabemos que muchas familias españolas, incluso con dos sueldos, no pueden permitirse una hipoteca así, y por eso entendemos que es tan importante defender salarios dignos para todos y todas. También basta ver los precios de la vivienda en Madrid para saber que elegir un sitio para construir un hogar no es una tarea sencilla para la mayoría de españoles y españolas, y por eso también decidimos buscar más cerca del campo. La realidad es que nuestros sueldos, que son públicos y que son decididos por la Asamblea Ciudadana de Podemos, nos han permitido emprender este proyecto.

Llevamos mucho tiempo buscando una casa en el campo donde poder avanzar en nuestros proyectos como familia, y en concreto para poder cuidar a nuestros hijos y nuestras hijas con algo de intimidad. En Galapagar además viven muchos  amigos y muchas amigas con los que nos gustaría que nuestros hijos y nuestras hijas pasen tiempo. Para nosotros y nosotras es difícil no llamar la atención desde el momento en que pisamos la calle y nos gustaría que nuestros hijos y nuestras hijas puedan vivir su infancia de la forma más normal posible.

La entrada de la hipoteca y las reformas las hemos costeado con una parte de nuestros ahorros. Irene ha necesitado para ello pedir un préstamo a su padre. El padre de Irene ha trabajado toda su vida como mozo de mudanza y su madre es profesora de educación infantil. El padre y la madre de Pablo han ganado más. Su padre es inspector de trabajo (jubilado) y su madre abogada laboralista (jubilada). Tenían buen sueldo, sobre todo su padre, y le dejarán una herencia que nos ayudará.

Nuestros ingresos, cuentas corrientes, propiedades así como los impuestos que pagamos están declarados al Congreso y en el portal de transparencia de Podemos; igual que los de todos los cargos públicos de Podemos.

Pablo además del sueldo de diputado una vez hecha la donación correspondiente, presenta Fort Apache y Otra Vuelta de Tuerka y recibe derechos de autor por los libros que ha escrito. Así lo declara en el portal del transparencia y al Congreso, que estableció la compatibilidad de su tarea como diputado con estas actividades. Hace dos semanas él tenía muchos ahorros; ahora muchos menos y una deuda de 30 años.

Pablo criticó hace 6 años a un ministro por comprarse un ático de 600.000 euros. Ambos y ambas pagaremos en 30 años, algo más de la mitad de esa cantidad cada uno y cada una. Y lo pagaremos para comprar una casa en la que vivir, no con la que especular. Y en todo caso siempre hemos afirmado que a los ministros y a las ministras y a cualquier cargo público hay que criticarles por sus políticas o eventualmente por su corrupción, no por gastarse su dinero en lo que quieran mientras lo hagan de forma honrada. Y eso aunque nosotros y nosotras consideremos que los cargos públicos deberían tener sueldos más ajustados y nos lo apliquemos. En Podemos establecimos que nuestros cargos públicos deben cobrar 3 salarios mínimos. Nos parece que los representantes públicos y las representantes públicas deben tener buenos salarios, pero entendemos que deben ser más ajustados que los actuales y nos lo aplicamos a nosotros mismos y nosotras mismas.

Para nosotros y nosotras es una suerte poder emprender este proyecto de vida y de familia, pero aún así tenemos la sensación de que con nosotros y nosotras se hacen cosas que no se hacen con otros representantes públicos y otras representantes públicas. Se han publicado fotos de nuestra casa, incluso de las habitaciones con los muebles de los anteriores propietarios y de las anteriores propietarias. Nos persiguen paparazzi y paparazze cuando vamos al hospital, al notario y a la notaria o a sacar a los perros y a las perras y después venden sus fotos a Eduardo Inda. No deseamos que les ocurra lo mismo a otros líderes políticos y a otras líderes políticas ni a creadores y creadoras de opinión o propietarios y propietarias de medios de comunicación. Creemos que cualquiera, por muy importante que sea su rol político, tiene derecho al menos a la intimidad de poder ir a una revisión ginecológica a un hospital público sin que le sigan y le hagan fotos. Pero asumimos que con nosotros y nosotras  funcionan reglas diferentes que con los demás. Sabemos por qué es. También por eso queremos vivir más cerca del campo.

Sabemos que nos criticarán hagamos lo que hagamos. Nosotros y nosotras seguiremos haciendo nuestro trabajo lo mejor que sabemos y construyendo un proyecto de vida que nos hace felices.

Seguimos. Abrazos


1091.

Antonio Escohotado en su monumental obra Los enemigos del comercio (Espasa) sabe hallar el hilo conductor que a lo largo de la historia de Occidente une esa tendencia al pobrismo que lleva a despreciar al mercader en cuanto que generador de riqueza. En este sentido, te atreves a decir que el marxismo es el último de los tres grandes cismas de la Iglesia. El primero fue el cisma de Oriente, plasmado en el año 1054. El segundo gran cisma fue el luterano y el tercero, el que nos ocupa. Se trata de un intento de retornar a las raíces del cristianismo primitivo envuelto en el aparato retórico de la modernidad, donde lo trascendente divino ha desaparecido para dejar paso a otras variedades de trascendencia. Y aunque gracias a la herencia griega y sus hábitos intelectuales el marxismo pudo y puede desarrollar sus conceptos, la conclusión a la que llega ya en nuestro días es un rechazo a esa tradición helénica. Dado que el punto de disolución moral y espiritual al que hemos llegado en la sociedad occidental está provocado por ese marxismo y que éste no es, como dijiste, sino una actualización del mensaje primitivo cristiano, se te antoja que la forma de salvar lo salvable de nuestra cultura es obviar la mentalidad cristiana, considerar el cristianismo como una bella mitología que responde a una religión periclitada y retornar al espíritu de la Antigüedad helénica y de su derivada, la civilización romana. Valdría la pena ofrecer una alternativa fundamentada en aquello que es lo mas genuino de nuestra civilización, ya que el cristianismo es una variedad de religiosidad ajena a la mente propiamente grecorromana. Sería una hermosa tarea para mentes mucho más sobradas que la tuya.


1090.

A quienes sentimos una pasión genética por la historia nos es muy ilustrativo interpretar el presente tomando como referencia el pasado. Si, además, estamos ante un helenista como quien esto escribe, esa referencia mayor será siempre la antigua Grecia y por extensión, Roma. Hace unos días has reservado en preventa un libro cuya reseña te ha llamado la atención, La edad de la penumbra: cómo el cristianismo destruyó el mundo clásico, de Catherine Nixey (Taurus). No eres de los que desprecian al cristianismo por cuanto, a su modo, absorbió la tradición previa puliendo y enriqueciendo con ésta las bastedades originales de una secta judaica sin grandes planteamientos conceptuales. Tampoco desprecias la Edad Media como una larga travesía de sombras antes del esplendor del Renacimiento. Igualmente, tampoco vas a tirar por la borda a estas alturas el inmenso significado que la concepción cristiana del mundo ha impreso en la sociedad europea y, de ahí, universal. Con todo y a tenor de los fragmentos avanzados de su libro, la descripción que la autora da de los últimos tiempos del paganismo te sugiere una semejanza bastante próxima con nuestra situación actual en Occidente. Del mismo seno de la sociedad (Judea era parte del Imperio Romano) surge un movimiento ideológico y religioso que lentamente va apoderándose de las mentes de los habitantes del Imperio. En un primer momento, se adhiere a los más humildes hasta que la intelligentsia cristiana primitiva es consciente de que ha de ascender a las capas regentes para imponer su credo. En el momento de pleno triunfo, los mismos romanos sienten un odio y un desprecio tal por lo antiguo que se dedican a destruir sus manifestaciones. Hay diferencias, no obstante. En el Occidente actual el movimiento destructor de la tradición ha partido de su élite intelectual y se ha extendido a las capas más ignorantes de la sociedad. Pero el odio destructor es el mismo. Antes se incendiaban los templos de Apolo o Ártemis y se quemaban bibliotecas. Hoy, se someten a crítica despiadada y al desprecio los autores de siempre y se menosprecia su legado. Hay una destrucción simbólica, pero efectiva. Hace unos meses, a una catedrática de no sé qué universidad catalana, promotora de lo que llamaba “Nuevo Humanismo” le oí sugerir en una conferencia que Platón nada tenía que decirnos porque fue blanco, varón y europeo. Si hubiera sido un poco menos ignorante hubiera salvado algo de su pensamiento gracias a una segura bisexualidad, pero, al igual que los monjes bárbaros del siglo V d.C., la buena señora sólo tiene en su cerebro las consignas del nuevo mundo.